03 junio 2013

Muestra de fotografías de la Antártida, de Gabriela Rufener


CdF Fotogalería Parque Rodó, Rambla Wilson y Pablo de María (Montevideo, Uruguay)
del 7 de junio al 23 de julio 2013


  • La muestra

    Según el Protocolo de Protección Ambiental que regula las actividades a desarrollar en el continente helado, “la Antártida es una reserva natural consagrada a la paz y a la ciencia”.
    Esto implica que todas las tareas que allí se realicen siempre deberán tender a la protección y preservación del medio ambiente.
    Los valores estéticos de la Antártida son en sí mismos un bien a proteger, pues forman parte de un patrimonio intangible que merece ser conocido y preservado.
    Este espíritu también es reflejado en el Reglamento de Organización y Funcionamiento del Instituto Antártico Uruguayo, que establece: “Participar en tareas de difusión de las actividades antárticas nacionales, a través de exposiciones, programas de comunicación masiva, actividades literarias, artísticas, publicaciones, distribución de información u otras, relacionadas con este cometido”.
    La muestra de fotografías de Gabriela Rufener cumple una función integradora y contribuye a la exaltación de los valores estéticos de la Antártida, reuniendo imágenes de la vida silvestre y de la actividad humana del pasado y del presente, transmitiendo así a las generaciones futuras un legado que, de otra manera, se perdería.

    La autora

    La fotógrafa Gabriela Rufener en el año 2009 realizó una exposición en el Shopping Tres Cruces que fue visitada por miles de personas. La muestra de panorámicas de Uruguay posteriormente quedó en exposición permanente en la sala de Prensa del Ministerio de Turismo.
    Sus fotografías fueron escogidas para ilustrar fascículos del diario El País y textos escolares de Editorial Santillana.
    Fue ganadora del primer premio en el concurso fotográfico Arte, Ciencia y Corazón, año 2011, en Buenos Aires, Argentina.
    La OPTEC, en el marco de sus veinte años, le otorgó mención de honor en Lo mejor está por verse.
    Una foto suya fue seleccionada para participar en el tercer festival de Tiradentes, Brasil.
    En 2012 viajó a la Antártida para fotografiar el continente blanco. Varias imágenes de este trabajo se utilizaron en un spot televisivo de Antel y en dos libros sobre Uruguay.

    “Crecí con las revistas de la National Geographic en la biblioteca de mi casa, que me inspiraban ya siendo una niña.
    En el año 2009 estaba mirando la tele cuando vi una nota sobre la Base Artigas y quise crear un proyecto con la intención de difundir el trabajo en ese lugar. La oportunidad de realizar ese viaje fue única. Éste es un resumen de diecisiete días y cientos de fotos”.

21 marzo 2013

Poesías escritas en la Antártida



En este tríptico se pueden leer poemas inspirados en la Antártida, escritos por Carlos Odera, Wilder Acosta, Walter Monzón, Fernanda Silvera y Waldemar Fontes.

¿Los quieres leer? Te invitamos a descargarlo desde aquí

En 2009, los integrantes de la Dotación Antarkos 25, participaron del Primer Día de Lectura de Poesías en la Antártida, realizado el 16 de octubre en la Base Bellingshausen (Rusia).   En esa ocasión, se presentaron varios poemas, escritos especialmente para la ocasión y se leyeron también poesías de autores uruguayos, referidas a la Antártida.



Dice en el Blog de Antarkos 25, "Descubrimos entre nosotros a varios poetas, quienes con la colaboración de todos en la base, mejoraron sus composiciones y su expresión para leerlos".

fuente: Antarkos 25 - Base Científica Antártica Artigas - Uruguay

09 diciembre 2010

Tierra de calidez

"Tierra de calidez": Poema – canción compuesto por Carlos Pisoni, Arquitecto, Pionero Antártico, Fundador de la BCAA

Transcripción del manuscrito original escrito en recuerdo de la fundación de la Base Artigas en 1984, por Carlos Pisoni, fotocopiado y entregado por el autor, para su preservación y difusión.
Documentos de interés para el estudio de la historia antártica del Uruguay.

 En homenaje a los fundadores de la Base Científica Antártica Artigas (22 de diciembre de 1984)


TIERRA DE CALIDEZ
Arq. Carlos Pisoni

1
Quizás la historia no cuente
Lo que allá en el sur pasó
En mil nueve ochenta y cuatro
Diciembre, recuerdo yo

2
Fuimos 13 los que un día
Partimos rumbo a la nada
A una tierra congelada
Llena de misterio y vida

3
Con una misión bien clara
De montar en una isla
Construcciones que formaran
Aquella base científica

4
Unos partimos primero
Ordenando el trajinar
Desde la austral Punta Arenas
Ciudad cordial y sin par

5
Luego de cien peripecias
Nos pudimos embarcar
Cruzando el Drake, los canales
Y la Antártida llegar

6
Mientras otros uruguayos
Viajaban en un avión
acondicionado de apoyo
pa´ semejante ocasión

7
Y aquí quedaron mis niños
De año y medio y ocho días
Los llevé en el corazón
Como una pena prendida

8
Al llegar hasta el lugar
Que había sido elegido
Junto al “Tero”, compañero
De aquel viaje de delirio

9
No había ni rastros de nada
Ni avión, ni delegación
Que esperara aquel día
Complicando la ocasión

10
Hubo que esperar tres días
Pa´poder tener noticias
Y ver llegar desde el cielo
Al Fairchild con los “turistas”

11
Fue después de navegar
Y estar varado en los mares
Entre témpanos, ventiscas
Pingüinos y tempestades

12
Que llegaron compañeros
Pa´ compartir nuestros males
Encarar nuestros trabajos
Y olvidar las soledades

13
Y aquí recién empezó
La historia que no termina
Para los que allí estuvimos
Y que el tiempo nos dio vida

14
Pues hay tres que ya no están
Que ya han dejado esta vida
Y dejaron su legado
De entrega y valentía

15
Omar, Carlitos y Pierre
Que nos miran desde arriba
Y saben que en esta tierra
Hay un trozo de su vida

16
Y fue tarea de colosos
Comenzar esta porfía
De construir una base
Con lo que allí se tenía

17
Se comenzó a trabajar
Sin experiencia adquirida
En un clima tan abrupto
Que cambiaba día a día

18
Setenta horas seguidas,
Con sus noches y sus días
Se laburó sin parar
Casi, casi sin comida

19
Pues marcaba ese momento
Como esperanza de vida
Armar esa construcción
Pa´ habitarla en esos días

20
Y no quedaba ya tiempo
Para llenar la barriga
Y era solo trabajar
Pa´ terminar enseguida

21
Y se siguió sin parar
Entre el frío y la ventisca
Pa´ armar el primer módulo
Que sirviera de guarida

22
Por no comer lo debido
Y el esfuerzo en la “batalla”
Se partían nuestros labios
Sangrando como una llaga

23
Y cuando al fin terminamos
Se descansó en su interior
Para reponer las fuerzas
Que insumió la construcción

24
Descansando medio día
Volvimos a las andadas
Se siguió armando la base
Que era una misión sagrada

25
Y así pasaban los días
Con esfuerzo y con tesón
Pero allí nadie aflojaba
Pues se puso el corazón

26
Hasta que al fin llegó el día
Que ese lugar ya tenía
Mínimas comodidades
Como pa´ empezar su vida

27
Fue un 22 de diciembre
En un acto más que digno que
Izamos nuestra bandera
y cantamos nuestro himno

28
De entonces en esa tierra
En que no calienta el sol
Se tiene un sol permanente
El de nuestro pabellón

29
Pa´ calentar y dar fuerzas
Y templar el corazón
De orientales que allí habiten
Pa´ completar la misión

30
Y una palabra en recuerdo
Pa´ los que aún no nombré
Para el “Buco”, “Corralito”
Carlos Pinasco y Derceu

31
Cacho Martínez y Acosta
Gelmini, Cappi y Gordillo
Completaban la plantilla
de aquel grupo de “potrillos”


32
Y un capítulo especial
Pa´ lo que allí se vivía
Pa´ la gente de otras bases
De mano siempre extendida

33
Porque di allí algo era hermoso
Era ver como en la vida
Los hombres muy solidarios
Se apoyaban sin medida

34
Sin importar las Naciones
Sus etnias ni su color
Filosofías políticas
Procedencia o religión

35
Quizás haya que enseñar
Lo que allí se aprendió un día
Y esa solidaridad
Desperdigarla en la vida

36
Y si algún día regreso
Hasta esa tierra tan fría
No será para pasear
Ni para ver obra mía

37
Será para homenajear
Aquella forma de vida
Ejemplo de humanidad
Para el resto de sus días.

10 octubre 2010

Versos Antárticos, poemas de Delia Musso

Libro de poesias, publicado por el Instituto Antartico Uruguayo


Delia Musso obsequia un ejemplar de su libro Versos Antarticos, al Ministro de Defensa, Luis Rosadilla

Destacamos el comentario de Roberto Appratto: 
“La Antártida aparece aquí como un territorio que el lenguaje poético debe conquistar: las imágenes de blancura, la extensión, la belleza, la naturaleza extraña y en constante transformación, son un paisaje que Delia Musso quiere “leer” tal como se presenta a su vista.
Es claro que esa lectura no es únicamente descriptiva; a partir del Paisaje-objeto, de la fascinación que produce, la poesía se lanza a la búsqueda de parecidos, de sugerencias plásticas y culturales que lo hacen ver como un artificio, un decorado, pero también como el transporte de los sentidos hacia otros espacios (mentales, religiosos, míticos).
Otros libros de Delia Musso permiten entender el privilegio que tiene aquí el uso de las palabras con función mágica, como parte de un encanto que quiere contagiarse al lector y que parece natural, consustancial a la Antártida.
De ahí la oscuridad sensual en que se desarrolla esa lectura de imágenes.
Si la función mágica de la poesía supone alejarse de su poder comunicativo, también puede establecer un diálogo por medio del impacto que produce esa ensoñación, ese carácter leve de las descripciones, los relatos, los poemas en sentido lato.
Se entiende cómo los poemas traducen, aún hablando aparentemente de otra cosa, todo aquello que la Antártida ofrece al desborde.
En este caso, y también en otros títulos de su producción, Musso muestra que su clave expresiva, lo mejor de su poesía, está en la levedad oblicua, como de desciframiento, de esa traducción; en la capacidad de ir más allá de la confesión para plantear ese espacio propio de su escritura, sin otra pretensión que probar la relación entre experiencia y lenguaje.”
Los invitamos a leer el libro
Versos Antarticos de Delia Musso